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Las cemitas poblanas

Las cemitas poblanas

La cemita tiene su origen en las semitas judías que son un pan hecho a base de harina de trigo mezclada con agua y sal y sin levadura que era hecho en España por la población judía desde la época del Imperio Romano. Fue hasta el siglo XVII cuando la cemita hizo su aparición tal y como la conocemos, debido a que poseía las “3 B” "bueno, bonito y barato", se convirtió en el bocadillo preferido de la clase popular, campesinos y artesanos. Era económico, duradero, llenador, delicioso y se comía frío, justo lo que necesitaban.

 

Posteriormente, las cemitas comenzaron a ser adornadas con ajonjolí. Se dice que durante una comida realizada en Puebla por el General Manuel Ávila Camacho, las cemitas que se ofrecieron tenían dibujado con ajonjolí el escudo de armas del municipio Teziutlán, donde se encontraban en ese momento.

 

El relleno clásico constaba de frijoles, nopales y papa debido a la imposibilidad de la clase obrera de adquirir algún tipo de carne. Actualmente, hay una cantidad impresionante de ingredientes y combinaciones con las que se puede hacer una deliciosa y auténtica cemita poblana. Del mismo modo, existen múltiples lugares encargados de llevar hasta los rincones más lejanos el sabor poblano de las cemitas, sin embargo, el más procurado, por locales y extranjeros, es el famoso Mercado del Carmen. Con queso o sin queso, mucho o poco chile, carne o pollo, tú decides cómo saborear esta delicia poblana.

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